Barceló: “La cerámica es el material que mejor recoge los defectos”

Miquel Barceló no ha podido ir este año a Mali, el país donde reparte su vida junto con su tierra natal y París. La complicada situación política y social que atraviesa le ha impedido regresar y le ha negado beber de la mitología y la figuración que a veces tanto necesita.

Miquel Barceló © Cuauhtli Gutierrez

Parte de la exposición individual de Miquel Barceló (Felanitx, Mallorca, 1957), que se inauguró el 26 de enero en la galería Elvira González, tiene que ver precisamente con Mali. Si un buen día el artista mallorquín empezó a trabajar con arcilla es porque estando en el país africano el viento no le dejaba pintar. La utilizó entonces como una extensión de la pintura, ya que para él “la terracota, eso que llamamos cerámica, sería como el genérico de la pintura, como el ácido acetilsalicílico lo es de la aspirina”, afirma el artista en el Manifiesto al barro, un texto escrito para conmemorar este momento.

Hace más de una década que Miquel Barceló no exponía en una galería española y Madrid le estaba esperando. Las salas que contienen sus 12 cerámicas y seis lienzos estaban abarrotadas la mañana de la inauguración. La muestra, que recoge su obra reciente, realizada prácticamente en el 2012 sobre todo con cerámica, era analizada por decenas y decenas de ojos curiosos que se sucedían sin descanso.

Barceló lleva años trabajando con este material y, últimamente, ha intensificado su uso, ya que, en sus propias palabras, “es el material que mejor recoge los defectos y las imperfecciones”. El resultado es una serie de piezas que muestran su gran versatilidad, su apego a la tierra, su especial visión de las texturas y de la Historia de la pintura en general.

Barceló E-033v3

Barceló E-038v2

Barceló E-029

“El tema de muchas de estas obras es la pintura. Como la arcilla se convierte en pintura, en lienzo y dibujo. Para abreviar, una transmutación. La arcilla se convierte en pintura y así en carne de nuevo”, confiesa el mallorquín.

Ladrillos presentes como símbolo de la crisis económica, lienzos que parecen rasgados como parte de la ruptura actual, lágrimas que caen y que van parar a una especie de limbo… Miquel Barceló, uno de los artistas españoles con mayor reconocimiento internacional, no deja de sorprender.

Su obra ha sido expuesta en la Whitechapel de Londres, el Centre Georges Pompidou de París, el MACBA de Barcelona, en el museo Louvre de París o en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid.

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986, y Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el año 2003, en 2008 inauguró la cúpula de la Sala XX del Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, una de sus labores artísticas más reconocidas. La exposición en la galería Elvira González puede verse hasta el 27 de marzo de 10:30 a 19:30 entre semana y sábados de 11:00 a 14:00 horas. | Reportaje por Ylenia Álvarez para Coveritmedia

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