World Press Photo reabre el debate ético de la figura del fotógrafo

La serie de imágenes sobre violencia machista de Sara Naomi Lewkowickz han acaparado muchas miradas y comentarios de distinta índole en esta edición del certamen Word Press Photo, el más importante de fotoperiodismo del mundo.

Vivir y fotografiar la violencia que un hombre ejerce sobre su novia, ante la mirada de sus hijos pequeños, puede resultar una oportunidad interesante de mostrarla al mundo o un ejercicio de frivolidad absoluto. Las opiniones en este punto pueden resultar muy enconadas.

Lewkowickz estuvo con los protagonistas durante varias semanas, hasta que su presencia resultó casi invisible para ellos. En ese contexto se tomó una de las fotos más escalofriantes, en la que la mujer es golpeada delante de su hija pequeña.

El dilema entre intervenir en la agresión enfrentándose un tipo mucho más fuerte que la fotógrafa, apartar a la pequeña de la situación o tomar la fotografía se tuvo que resolver en un microsegundo. Ella optó por esto último y, después, llamar inmediatamente a la policía, según cuenta Erik de Kruijf, representante de la organización del certamen.

El debate ético está servido, una vez más. ¿Qué hay que hacer ante una situación tan íntima y con tan pocos participantes? ¿Hay que intervenir? ¿O es mejor aprovechar el momento para guardar en la memoria de la cámara ese momento, sobre todo cuando no es el primer episodio violento que sufre la mujer?

La imagen ganadora

John Stanmayer, con su imagen ‘Señal’ es la mejor fotografía de 2013, con una escena magnética que descoloca a simple vista, pero que esconde el drama de la emigración africana hacia Israel y Europa.

Un grupo de inmigrantes alza su teléfono en una playa Yibuti, bajo la luz de la luna, buscando la cobertura móvil de Somalia para poder contactar con sus familias. Esta necesidad de comunicarnos con nuestros seres queridos, con la que podemos comulgar cualquiera de nosotros, se torna más dramática por la huida de su país en busca de una vida mejor.

En lo más privado de una boda bereber

Entre los galardonados se encuentra el fotógrafo español Pau Barrena, por su retrato de una joven bereber antes de casarse en Tinghir (Marruecos). Aparece completamente cubierta con un velo, ya que nadie puede verle el rostro antes de la ceremonia nupcial, permaneciendo aislada hasta la llegada del novio.

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La 160 imágenes fotografías ganadoras retratan un año en el que tuvo lugar la guerra de Siria, el huracán en Filipinas o el fallecimiento de Nelson Mandela. La exposición recorre varias ciudades del mundo y se puede visitar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta el 12 de octubre de 2014.

| Javier Pérez Rey @javierperezrey | Coveritmedia.

 

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