El último posado de Norma Jean

`All I have to do is dream´, de los Everly Brothers, Marilyn Monroe y una cámara Hasselblad. Así recuerda el fotógrafo Bert Stern la que sería la última sesión de fotos de la estrella de Hollywood.

En su last sitting (último posado), como es conocida esta sesión, confluyeron los deseos del  fotógrafo de convertir a Marilyn en un nuevo icono de la fotografía y los de la  estrella, que quería desbancar a Elizabeth Taylor, la otra reina de las portadas.

Así, el tiempo se detuvo en el hotel Bel Air de Los Angeles, el favorito de la estrella. Era el hotel que el fotógrafo escogió casualmente como escenario para la sesión.  Marilyn llegó cinco horas tarde, tiempo que Stern dedicó a calmar sus nervios, con varias botellas de Dom Pérignon.

La bebida ejerció de hechizo para ambos protagonistas. Stern recuerda que la actriz apareció sonriente, esbelta, casi transparente, “hermosa, trágica y compleja”, confesaría el fotógrafo. Marilyn se mostró predispuesta a una sesión íntima desde el principio:  “¿Quieres fotografiarme desnuda, verdad?”, le dijo tras ponerse delante de la cámara.

El fotógrafo se enamoró a primera vista: “Era mucho más guapa de lo que esperaba y me olvidé que estaba casado”, rememora.

Era la primera sesión de Marilyn para Vogue y Stern quería captar la faceta más íntima de Norma Jean. Sin saberlo, esta primera sesión se convirtió en la definitiva. La última a la que accedería la actriz, que moriría tres semanas más tarde, el 5 de agosto de 1962.

Tal fue la complicidad que surgió en su last sitting, que Marilyn telefoneó al fotógrafo, pocas horas antes de morir. Una llamada que el fotógrafo no atendió y que sigue recordando cuando se acerca el 50 aniversario de la muerte de la actriz, convertida finalmente, y gracias a esa íntima sesión, en uno de los iconos del siglo XX.

La editorial Taschen ha reunido en un ejemplar de lujo Norman Mailer, Bert Stern: Marilyn Monroe, una edición limitada de 1962 copias, realzadas por la prosa de Norman Mailer. El dos veces premio Pulitzer y biógrafo póstumo de Marilyn fue quien 11 años después de su muerte publicaría Marilyn. A Biography, un ensayo sobre la vida de Norma Jean,  libro que sigue escrutando los claros y oscuros de una de las actrices más atormentadas del cine americano.

El misterio sobre la vida de la actriz permanece 50 años después de su muerte y la Marilyn que entró ese 21 de junio en la suite 261 del hotel Bel Air, mostró apenas un resquicio de Norma Jean. Su sesión más íntima dicen, 2.571 negativos que marcaron la carrera de sus dos protagonistas que, al menos, cumplieron su sueño de una tarde de junio. Marilyn desbancaría en las portadas a Elizabeth Taylor. Stern, finalmente, realizó una sesión única.

 

Créditos: Imágenes de Bert Stern en la sesión de “Last Sitting”, cortesía Bert Stern| Taschen.  Edición Limitada del libro Norman Mailer, Bert Stern: Marilyn Monroe.

Reportaje realizado por @MonicaMoyano para Coveritmedia.com.