La Novia Inma Cuesta Premios Goya 2016

El cine español es machista

Los personajes femeninos del cine español siguen siendo mujeres sufridoras, maltratadas, madres o novias, por encima de todo, o abuelas generosas. Seducidas o abandonadas, cuando no frikis. Reportaje multimedia para la sección de Cultura de El Confidencial(más…)

ebook Foto Coveritmedia

El e-book también pide la independencia

El clan del e-book -agentes del sector vinculado al contenido digital- defiende otra propuesta posible para el precio del libro, al margen del precio fijo estipulado por ley. Realizamos la Cobertura del III Congreso del Libro Electrónico, para TecnoXplora, canal de tecnología de AtresMedia. (más…)

Documental El Somni

El Somni, un festín hecho película por el mejor restaurante del mundo

El Somni (El Sueño) es un vanguardista documental realizado por los tres chefs del mejor restaurante del mundo, El Celler de Can Roca. Esta experiencia creativa presenta un menú en 12 actos o una ópera con 12 platos. Los hermanos Roca confían que su sueño marque un antes y un después en la percepción de la cocina como un arte global. (más…)

José Miguel Palacio REFLEJOS DE LA GRAN VIA EN UN  AUTOBUS DE LA EMT

El frenesí del Madrid hiperrealista de José Miguel Palacio

El pintor zaragozano José Miguel Palacio expone en Madrid sus lienzos hiperrealistas, en los que las estaciones del AVE y la T4 de Barajas conviven con los escaparates de la Gran Vía. La muestra se puede ver hasta el 25 de mayo en la galería madrileña Ansorena y luego viajará a Barcelona y Alcobendas. (más…)

Blanca Busquets

Blanca Busquets se atreve con la novela en forma de concierto

Un concierto para dos violines y dos mujeres muy diferentes para interpretarlo sobre el escenario y sobre la vida misma. Así fluye ‘La casa del silencio’, la última novela de Blanca Busquets (ganadora del Premi Llibreter 2011). En ella, como en la partitura de Bach, los sentimientos están a flor de piel y la pasión, la sensibilidad y el rencor sacuden a estas violinistas.

Blanca Busquets

Entre pasaje y pasaje aparecen los hombres, de los que a veces parecen depender sus vidas. Sin embargo, poco a poco descubrirán que al final ellos van y vienen y que lo que permanece siempre es la música.

Blanca Busquets se adentra en esta novela coral, que sucede entre Barcelona y Berlín, en un mundo donde los detalles, las casualidades y los matices dejan un poso casi mágico parecido al que deja el sonido elegante de un violín.

Dos mujeres antagónicas, musicalmente hablando y también en la forma de expresarse con su entorno y sus relaciones, ¿cómo surgieron estos dos personajes?

El concierto para dos violines de Bach, sobre todo el primer movimiento, que es una persecución de dos violines era demasiada tentación para no ponerlo al lado de dos mujeres que se odian porque las dos han sido amantes del mismo señor. Éste tenía que ser el director de orquesta. Esto se me metió en la cabeza y pensé que tenía que hacer una novela sobre esto.

¿El resto vino a partir de ahí?

Sí, eso es. A partir de ahí vino todo: lo vestí y empecé a añadirle cosas que he vivido con la música sobre todo. Metí casi sin darme cuenta lo que había vivido con músicos del otro lado del Telón de Acero y esa relación musical que lo rompe un poco todo y que pasa por encima de muros y de telones. También aparece el chocolate siempre lo meto en todas partes. Y luego la voz que parece la más inocente de todas pero que es la que lo sabe todo, la de la criada María.

¿Cómo describirías tú a esas dos mujeres protagonistas?

Las dos son personas muy solas. Una lo sabe llevar bien y la otra no. La que no lo sabe llevar bien, Ana, se amarga ella misma y amarga a los otros. En el fondo es una desgraciada porque la han abandonado y es la que lo pasa peor. La otra, Teresa, es simplemente una violinista sensible que por culpa de Ana lo pasa mal. Ella simplemente intenta portarse bien con la gente y ya está.

En la novela aparece el hombre que complica todo…

Este es el juego entre sexos, la vida. Aparece un hombre en la vida de una mujer y o la destroza o la sube a las nubes. Puede pasar cualquier cosa”.

¿La música entreteje a veces nuestra vida como hace con esta novela?

Yo creo que para mucha gente sí. Para mí esta novela es más el mundo de la música desde el punto de vista de los músicos. Creo que cuando sabes música, sin querer ser pedante, de alguna manera la vida es diferente, la ves de otra forma. La música te abre la perspectiva y hace que veas el mundo con más caminos.

¿Crees entonces que la música influye a las personas que la han estudiado?

Yo creo que sí. Es como si te hubiesen dado un regalo, una cosa muy valiosa que nunca te va a abandonar, que la vas a tener siempre. La gente que tiene esa cosa tan valiosa va por la vida de otra manera. Es como un poso que está dentro de ti y que te hace verlo todo de otra manera, sin despreciar nada. Las personas que han crecido con la música tienen algo que a otras personas les cuesta años obtener.

¿Te gustan más los protagonistas femeninos?
Aunque también tengo novelas con protagonistas masculinos, mis lectores siempre me dicen que aunque hablaba un hombre en realidad la novela hablaba de mujeres, y las protagonistas siempre son ellas. Siempre acabo hablando desde el prisma de una mujer y con mujeres protagonistas.

Ana es realmente mala…

Se quedó sola y entonces pueden pasar dos cosas: que lo lleves bien o que lo lleves mal, que es lo que le pasa a ella. No sé si es exagerado o no su papel pero yo he conocido a gente, no sólo mujeres, que piensa y que actúa como ella porque les ha pasado algo en la infancia que les ha llevado a la necesidad de posesión de quien sea. Esa necesidad de posesión y de no estar solos es lo que les lleva a pensar así y a hacer barbaridades.

Ese apego está a la orden del día…

Yo creo que las cosas que nos pasan en la infancia nos marcan para siempre y estas cosas traumáticas es lo que hay que vigilar con un niño”.

¿Crees que hay muchos músicos que como Ana no tienen alma a la hora de tocar?

Sí, por supuesto. Es muy difícil hacer música a la hora de tocar y hay muchos que hacen notas. Les escuchas y piensas que tocan muy bien pero que no han dicho nada. En cambio, hay otros que saben comunicar y que el instrumento no es el fin sino el medio para llegar a la música. De estos hay muy pocos, pero los que lo consiguen son una maravilla.

El personaje de María, la criada, es el que realmente enamora…

Me lo he pasado pipa describiendo a María. Quería crear un personaje aparentemente ingenuo, que llega de Andalucía, del mundo del cante jondo, y que se encuentra con un señor que toca a Bach en una casa enorme. Como tiene una inteligencia natural empieza a ver cosas y a emitir sus propias opiniones. Aprende de la vida y por eso ya no le escandaliza nada.

¿Cuánto hay de autobiográfico en la novela?

Todos los personajes siempre tienen algo de mí. Supongo que me he sentido sola algunas veces y con deseo de poseer como Ana, también he luchado por lo que querido y lo he conseguido (por ejemplo, publicar novelas) como Teresa o también he sido la que ha escuchado y la que ha observado como María. Todas las mujeres del libro , incluso también los hombre, tienen un poquito de mí, pero sobre todo lo que la novela tiene de mí es la música.

De todas tus dos facetas (escritora y periodista) escoges la primera…

Siempre.

¿Qué pequeñas cosas te inspiran a la hora de escribir?

La vida cotidiana y mi imaginación. Cuando veo a alguien en el tren, en el metro o en el bus tiendo a imaginar qué vida tiene esta persona. Para escribir creo que debes ser un observador de la vida que no se escandaliza. Creo que se debe intentar pensar o adivinar por qué está actuando esa persona que a ti no te gusta. Si no lo haces es imposible saber qué diantres está pasando.

¿En qué momento del día sueles hacerlo?

Siempre por la mañana cuando me levanto.

¿Por qué ‘La casa del silencio’ como título?

Hay un momento del libro en que María, la criada, dice “aquella casa era la casa del silencio” porque cuando el señor no estaba había un silencio sepulcral, y al fin y al cabo, la habitación del piano en la que él tocaba estaba aislada y para ella, que iba de un sitio para otro en una casa tan grande era una casa silenciosa.

Al final, la justicia parece imponerse y todo termina como debiera…

Siempre intento hacer un ajuste de cuentas, aunque sin un ‘happy end’ porque no es realista. Me gusta ajustar cuentas sin olvidar que es la vida. Pienso que cada uno encuentra lo que merece. La vida al final te lo da y es lo que intento demostrar: lo que siembras, lo recoges”.

¿Cómo crees que está repartido hoy el mundo: abundan las Teresas o las Anas?

Hay un poco de todo. Somos variados y además cada uno tiene sus virtudes y sus defectos. Por eso, la humanidad es como un puzzle que se va encajando aunque a veces haya roces o equivocaciones.

¿Qué tiene para ti la música?

La música es lo que siempre suena en mis orejas. Si no me acompañara sentiría que me falta algo porque siempre he vivido con música. Si me quedara sola en una isla desierta, aparte de buscar rápidamente algo para escribir, creo que inventaría un instrumento.

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La pianista que pone fin a los prejuicios sobre la música clásica

Judith Jáuregui (San Sebastián, 1985) siempre tiene una sonrisa dibujada. Es de esas personas que transmite calidez al segundo de sentarte junto a ella. Te envuelve con su forma de expresarse. Se nota que vive dedicada a la importancia de los detalles, de los matices. Además de una de las pianistas españolas de más proyección, Jáuregui es una valiente. Con 27 años, después de intentar “ponerle” vaqueros a la música clásica (su manera de acercarla al gran público), publica su segundo disco ‘Para Alicia, inspiración española’ bajo un sello propio, BerliMusic.

Judith Jáuregui

Con sólo 11 años ya te subías ya a un escenario, ¿cómo vivía todo eso esa niña?
Todo era juego para mí, aunque se me vea tan seria [en un vídeo que acaba de rescatar ETB]. Siempre estaba enfadada conmigo misma, porque no lo había hecho lo bien que sabía. Saludaba así [hace el gesto toda tiesa y medio enfurruñada] y mi profesor me echaba unas broncas… Ahora, mi madre, cada vez que me ve, me dice: “Ojalá te viera Lauren lo bien que saludas ahora, lo mucho que has aprendido”. Lo importante es que tienes que saber aceptarte y quedarte con las cosas buenas que han salido del concierto, porque siempre va a ver algo que no funcione. Siempre hay cosas que mejorar , porque eso significa que estamos vivos y estamos mejorando constantemente.

¿Cómo era?
Era una niña super viva y eso lo mantengo. Nunca tuve presión por la música. Estudiaba muy poco. Empecé con cinco años con 20 minutos a la semana y con 11 o 12 no hacía horas al día, aunque es cierto que tenía mucha facilidad. Para mí, subirme a un escenario era jugar y me acuerdo que me conocían, porque era la que jugaba por todas las escaleras, la que jugaba al diábolo…

¿Cómo te describirías ahora?
Ahora soy mucho más consciente de todo. En ese momento, tienes esa inocencia y esa pureza fuera de prejuicios que te hace ver las cosas de manera muy limpia. He pretendido siempre mantener ese espíritu. Al final, queda la esencia: esas ganas de vivir, de disfrutar, de pasármelo bien… Queda también esa autoexigencia tremenda, esa autocrítica y la curiosidad.

¿Qué supuso grabar tu primer disco?
Es cierto que el disco de Schumann me abrió muchas puertas, porque aunque un disco hoy en día no da dinero sí es una gran tarjeta de presentación. Es nuestra mejor tarjeta de visita. Mi primer disco de Schumann era muy lo que yo soy y me fue muy bien con ese disco. Esperamos que este segundo sea también una buena tarjeta y se confirme una imagen de pianista con más vertientes que la romántica. La española en este caso. Luego me quedará la clásica con Mozart, la música rusa, la francesa…

Judith Jauregui 2

¿Cuál fue el germen de ‘Para Alicia’?
El homenaje a Alicia de Larrocha. El 90 aniversario de su nacimiento. Primero nació como una idea de concierto, pero después pensé que el proyecto tenía que quedar registrado. Me parecía más redondo si era un segundo disco y así quedaba más plasmado porque el concierto se evapora. Nació por todo lo que representa y porque me parece el momento ideal para agradecerle todo lo que ha hecho por la música española.

¿Qué significa para ti Alicia de Larrocha?
Ha tocado en las mejores salas, nos ha abierto la música a las nuevas generaciones y en general para mí es un referente inmenso como pianista, como artista y como mujer. Significa autoridad, rotundidad y una personalidad arrolladora que conseguía hacer siempre la versión definitiva. Mira que es difícil que una versión tuya sea siempre la versión a la que volver. Es como una montaña, como esa montaña que nunca se mueve y a la que podemos volver cuando estamos perdidos o cuando perdemos la perspectiva.

Y te lanzas entonces a la creación de tu propio sello musical…
Tenía varias propuestas encima de la mesa, pero las condiciones que ofrecen hoy en día las discográficas a un joven músico son muy duras. A lo que obligan y lo que ellos ofrecen a cambio está totalmente desfasado. Entonces decidí tomar mi camino y ser libre, oder decidir, controlar y estar presente en todo ese proceso de creación que tiene un disco. Me ha encantado.

¿De dónde viene BerliMusic?
Berli viene de la palabra libre. He buscado siempre en la vida la libertad. En la música es esencial para que un pianista pueda proyectar el sonido, y de hecho, el principio de una técnica pianística viene de una muñeca libre.

Se nota que le has puesto mucha ilusión…
Sí, he querido cuidar todos los aspectos porque el disco se tiene que presentar de manera atractiva para quien quizás no va a la función de clásica. Lo he intentado hacer con todo mi cariño y todo mi mimo. También toda mi admiración a Alicia y todo mi respeto.

Estás consiguiendo salir en medios de comunicación que normalmente no dedican mucho espacio a la música clásica…
Estoy encantada porque las bandas sonoras se pueden promocionar en espacios y en realidad una sinfonía romántica podría ser perfectamente una banda sonora. Lo que la aleja a la gente de a pie que no va a los auditorios es el término clásica. Yo siempre defiendo que la música sea clásica, sea pop, rock.. está hecha para disfrutarla y para dejarse llevar. Entonces agradezco que haya espacios que estén dando la oportunidad y creo que no sólo a mí. Ahora hay una generación genial de jóvenes músicos. Somos gente normal, que estamos conectados en las redes sociales y que queremos hablar de nuestro trabajo con libertad y con sencillez.

Actualmente contamos con un nivel de intérpretes altísimo, ¿crees que con todos los recortes al mundo de la cultura, incluso los sonados a las escuelas de música, en unos años pasarán factura?
Tenemos que hacer que no. Tenemos que unir las fuerzas. Ahora mismo los conservatorios superiores cuentan con una calidad de profesorado espectacular. Es verdad que muchos nos hemos ido a estudiar fuera, pero también por la experiencia de vivir fuera y ver otras culturas. Hoy más que nunca nos tenemos que unir, hacer cosas en conjunto y presentar proyectos. Creo que es nuestro momento y que podemos coger la sartén por el mando y en vez de quejarnos, emprender proyectos y llevarlos hasta el final.

Tu intención era ponerle vaqueros a la música clásica…
No es que yo quiera ponerle vaqueros a la música clásica, lo que yo quiero es que la gente se atreva a acercarse a la música. A la música no hay que ponerle nada, pero la manera de presentarla sí la podemos cambiar. Si decir que hay que ponerle vaqueros y que entre todos los jóvenes se los pongamos va a hacer que la gente pierda prejuicios estoy muy orgullosa de pertenecer a ese grupo.

¿Se puede cambiar el estado de ánimo con la música?
Sí, claro que sí. Si ha habido un día muy malo, mi refugio es el momento con mi piano. Mi momento de estudio es mi momento de paz.

¿Qué te da la música?
Sé que es un tópico pero es que la música no es mi trabajo, es mi vida. Cuando decidí el nombre del sello hice una lista de lo que es para mí era la música. Todo en conceptos. Salieron como 15 o 16 palabras. La música me da libertad, me da amor, vida, ilusión, frescura, me hace tan feliz…

Si tuvieras que elegir entre compositores…
Sería muy infiel si tuviera que elegir, pero yo soy muy romántica. Me reconozco mucho en el romanticismo alemán. Más que en un Chopin, me siento más un Brahms o un Schumann. Estoy en casa con ellos. También me siento muy a gusto en el impresionismo francés con Debussy y Ravel y en la música rusa con Scriabin particularmente. Me fascina. Es un compositor todavía por descubrir por el gran público.

Judith Jauregui 3

Tú te puedes refugiar en Alicia o en la música, ¿Qué le dirías a alguien que está pasando un mal momento ahora mismo?
Le sugeriría música siempre, por supuesto, pero lo que hoy no podemos perder es al ser que tenemos al lado. No hay mejor refugio que una música o una conversación con alguien que te inspire o te ayude. Hoy creo que la unión y el apoyo es más importante que nunca.

¿Algún proyecto nuevo en mente?
Tengo conciertos para presentar el disco y también otros programados fuera de los que es ‘Para Alicia’ para esta temporada y para la siguiente. Sí que tengo algo en la cabeza que me apetecería… Pero estoy intentado parar porque quiero disfrutar. Cuando has pasado tanto tiempo dedicada a algo y ha nacido, no te das cuenta, y quiero darme cuenta.

Un deseo…
Muchos. Uno es que la gente reciba este proyecto con todo el cariño que he puesto. Ahora mismo estoy con ‘Para Alicia’ y ese sería mi mayor deseo. El siguiente es que todo siga yendo así.

Siendo tan importante la libertad para ti, ¿te sientes libre?
Sí, precisamente con este proyecto y con mi carrera ahora mismo me siento libre. La libertad también hay que perseguirla, lucharla y ganársela en muchas ocasiones. Me siento libre, afortunada y muy ilusionada. | Entrevista por Ylenia Álvarez para Coveritmedia

Sr. Chinarro

Sr. Chinarro: “Es el regreso de la ley de la selva”

Antonio Luque, o lo que es lo mismo, su `alter ego´ Sr. Chinarro, está imparable. Tres discos en los tres últimos años y ya van nada menos que 14 en una carrera que empezó en Sevilla allá por los años 90. El último acaba de ver la luz bajo el nombre de ‘Enhorabuena a los cuatro’ (`Mushroom Pillow´) y va “dedicado” a una pareja y sus respectivos amantes.

Sr. Chinarro

Sr. Chinarro es irónico, astuto, reflexivo, introvertido, tímido y unos de los referentes de la música española considerada indie. Así puede apreciarse al menos cuando en un macrofestival al estilo del último Primavera Sound el público se rinde a sus pies a las ocho de la tarde. Chinarro, o Luque, es de esos músicos que tiene la necesidad de crear para sentirse bien consigo mismo. Para él, un día termina con la mejor sonrisa si ha conseguido sacar de dentro una canción, quizás unos pasajes.

“Me gusta hacer canciones. El día que consigo hacer una tengo un sentimiento de haber creado una especie de mundo paralelo en el que me siento especialmente protegido, como si fuera mi burbuja. Luego me cuesta venderlo a los demás”, confiesa.

Enhorabuena a los cuatro surge pensando en el fracaso de la idea del amor romántico como el principio del fracaso de la sociedad.

“Empieza la pareja, pasan a ser cuatro y así llegamos a un sistema repleto de traiciones y que está montado sobre una base falsa”, afirma el artista.

“¿Por qué hablar de amor en este momento? Porque todo va de esto también. El fracaso comienza individualmente, se expande en nuestras relaciones más próximas y acabamos fracasando como país o como primer mundo”, añade.

“Es el regreso de la ley de la selva”, dice casi a modo de sentencia.

“Un día leí un texto de El Mundo Today que decía “El Congreso aprueba la Ley de la Selva” y creo que es exactamente eso lo que está ocurriendo. En las relaciones personales pasa lo mismo. En los bares, aprecio que tiene plena vigencia y que los monos tienen una vida sexual más intensa que la nuestra. Un poco sobre eso va el disco. No sobre el amor romántico, sino sobre lo contrario. Deberíamos dejar de pensar en grandes relatos que son de finales del siglo XIX”, apostilla.

Su música, llena de ironía, de letras sencillas pero con poso, de juegos de palabras y dobles sentidos, hace que el que la escucha piense un poco más allá, reflexione en parte sobre su responsabilidad dentro de esta sociedad. Y todo a pesar de que Luque confiesa no sentir la obligación de hacer discos conceptuales: “Si haces las canciones en un periodo de tiempo concreto, ese tiempo tiene unas preocupaciones concretas y, de eso, salen las letras”.

“En el disco anterior, Menos samba, sí que había canciones abiertamente políticas, en apariencia reaccionarias, pero claro, quién no me pille la ironía normalmente pues menos me la iba a pillar en esas letras que eran menos poéticas. Por eso me costó trabajo decidir publicar ese disco”, añade.

Luque acaba de mudarse a Madrid, donde parece sentirse como pez en al agua: “Como siga saliendo tanto de noche no voy a pillar ningún museo abierto”, bromea.

“Hay que ser fuerte, no te puedes quedar pensando que tienes unos años y que has grabado 14 discos. Voy a seguir luchando y si la primera línea está aquí [en Madrid], pues para aquí, y a vivir que son dos días”, cuenta ahora en tono más serio.

“Creo que la gente con ganas de trabajar va donde hay más movimiento. Guille Mostaza o Anni B. Sweet están a un metro de distancia y les dices, ¿puedes venir? Y en 10 minutos están aquí. En Sevilla, en Málaga o en Cádiz esto es más complicado. Además solemos reunirnos en sitios donde hay un tirador de cerveza y eso facilita las relaciones”, suelta con una sonrisa irónica, casi pícara.

Enhorabuena a los cuatro, grabado en septiembre el Red Bull Studio de Matadero Madrid y producido por Marc Greenwood, es una colección de 12 canciones que en realidad se terminaron de componer hace un año. Ahora toca salir al escenario y recorrer las salas

Sr. Chinarro estará en Madrid en el Museo Cerralbo, y le seguirán conciertos por toda la geografía española: Santiago, Pontevedra, Vigo, Algeciras, Elche, Albacete, León…

“El directo mola porque el disco vuelve a nacer. Rememoras el momento en que nació cada canción y los sentimientos que te llevaron a componerla. Si encima encuentras que tienes un buen escenario, un buen equipo y un buen público, lo flipas. Es el gran juego del rocanrol”.

En mente ya las canciones de un próximo disco (sí, sí, ya decíamos que este chico no para). Esta vez más oscuras, más abstractas y propias de una fase de introspección mayor de quien quiere defenderse de ‘esa selva’ gigante en la vivimos. | Ylenia Álvarez para Coveritmedia

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El boom de ventas de los e-readers

España ya tiene su propio boom de ventas de e-readers. Uno de los motivos es que estos dispositivos de lectura de tinta electrónica son un buen objeto de regalo para los lectores que transitan del papel a la pantalla. No en vano, en 2011, en nuestro país, se vendieron más e-readers que libros electrónicos. Según los datos de la consultora GfK, las ventas de aparatos de lectura digital ascendieron a 335.000 unidades, frente a los 190.000 e-books despachados. Y los pronósticos apuntan a mejores registros. Los expertos vaticinan que las compras de e-readers crecerán a un ritmo del 30% en 2012. | Coveritmedia

Virginia Woolf en versión cómic

El último suspiro vital de Virginia Woolf

El desenlace de una novela es una expectativa. El final de una biografía siempre es el mismo, y no por conocido es menos estremecedor. En el caso de Virginia Stephen Woolf, ese desenlace biográfico asfixia.

Virginia Woolf en versión cómic
La autora de novelas como Las olas u Orlando estuvo toda su vida asediada por la depresión y la compulsión creativa, tormentos que le llevarían al suicidio.

“Todos quieren ayudarme. ¿Ayudarme a qué? ¿A no volver a experimentar el deseo y la angustia de escribir? (…) ¡Antes morir!”

Virginia Woolf tenía 59 años y la enfermedad mental mermaba sus ganas de vivir. La escritora estaba a un paso de ponerse el abrigo, llenarlo de piedras y adentrarse en el río Ouse. Aquellas aguas le restarían su último aliento.

Era el 28 de marzo de 1941. No encontrarían su cadáver hasta mediados de abril.

Este último minuto de la vida de Woolf, lo recrea en apenas cinco viñetas una biografía –Virginia Woolf (Impedimenta, 2013)- en versión cómic, con las ilustraciones de Bernard Ciccolini y guion de Michèle Gazier.

La secuencia final de esta novela gráfica conduce al trágico desenlace. Vemos las manos blanquecinas de la ya envejecida escritora bordando y, en primera persona, leemos sus palabras.

La autora nos confiesa que el dolor que siente por no poder culminar una novela. Mientras tanto, el refugio de lo cotidiano no la calma. Cocina, cose, pasea, friega de rodillas el suelo de su cocina…

“Leonard vuelva a hablar de la casa de reposo. Me lleva a la clínica. Siempre la misma historia. ¿Aún existo?”.

La siguiente viñeta nos enseña la carta que escribiría a su marido Leonard, unos días antes.

“Si alguien hubiera podido salvarme, hubieras sido tú”, leemos en las líneas de la misiva.

Esa parte del texto está tachada, con rayas que acuchillan el párrafo. Después, las páginas finales del cómic biográfico se abren hacia planos generales del río Ouse.

Poco a poco, el tiempo narrativo de las viñetas se detiene, con extraordinaria lentitud. La mano derecha de Virginia Woolf intenta coger varias piedras, sus pies ya están cerca del río.

Luego, el bastón de la escritora enferma queda abandonado en aquella orilla. Imaginamos la tragedia bajo aquellas aguas.

Fin de una biografía que nos devuelve a la vida a una de las autoras anglosajonas más universales.

“Sin embargo, esta biografía en cómic cuenta con un aliciente poco conocido. Aborda la infancia de Virginia Woolf, también los abusos que sufrió por parte de su hermano George y su relación con su madre. Y de ahí parte hacia la enfermedad mental, las obsesiones y depresiones que atormentaron su vida”, explica Enrique Redel, editor de Impedimenta.

Regresemos entonces al principio. Conozcamos entonces a la niña Virginia, aquella que luego maduró en ese convulso periodo de entreguerras como escritora y feminista, miembro del grupo de Bloomsbury y creadora de la ya mítica señora Dalloway.

Observemos sus ojos brillantes de las primeras viñetas.

Escuchemos sus palabras.

“Tengo siete años. Estoy en el tren con mamá. Vamos a Saint Ives. He posado mi mejilla en su regazo. Regreso a las flores rojas y violetas de su falda estampada”.

Reseña por David González | Coveritmedia.

Miquel Barceló © Cuauhtli Gutierrez

Barceló: “La cerámica es el material que mejor recoge los defectos”

Miquel Barceló no ha podido ir este año a Mali, el país donde reparte su vida junto con su tierra natal y París. La complicada situación política y social que atraviesa le ha impedido regresar y le ha negado beber de la mitología y la figuración que a veces tanto necesita.

Miquel Barceló © Cuauhtli Gutierrez

Parte de la exposición individual de Miquel Barceló (Felanitx, Mallorca, 1957), que se inauguró el 26 de enero en la galería Elvira González, tiene que ver precisamente con Mali. Si un buen día el artista mallorquín empezó a trabajar con arcilla es porque estando en el país africano el viento no le dejaba pintar. La utilizó entonces como una extensión de la pintura, ya que para él “la terracota, eso que llamamos cerámica, sería como el genérico de la pintura, como el ácido acetilsalicílico lo es de la aspirina”, afirma el artista en el Manifiesto al barro, un texto escrito para conmemorar este momento.

Hace más de una década que Miquel Barceló no exponía en una galería española y Madrid le estaba esperando. Las salas que contienen sus 12 cerámicas y seis lienzos estaban abarrotadas la mañana de la inauguración. La muestra, que recoge su obra reciente, realizada prácticamente en el 2012 sobre todo con cerámica, era analizada por decenas y decenas de ojos curiosos que se sucedían sin descanso.

Barceló lleva años trabajando con este material y, últimamente, ha intensificado su uso, ya que, en sus propias palabras, “es el material que mejor recoge los defectos y las imperfecciones”. El resultado es una serie de piezas que muestran su gran versatilidad, su apego a la tierra, su especial visión de las texturas y de la Historia de la pintura en general.

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“El tema de muchas de estas obras es la pintura. Como la arcilla se convierte en pintura, en lienzo y dibujo. Para abreviar, una transmutación. La arcilla se convierte en pintura y así en carne de nuevo”, confiesa el mallorquín.

Ladrillos presentes como símbolo de la crisis económica, lienzos que parecen rasgados como parte de la ruptura actual, lágrimas que caen y que van parar a una especie de limbo… Miquel Barceló, uno de los artistas españoles con mayor reconocimiento internacional, no deja de sorprender.

Su obra ha sido expuesta en la Whitechapel de Londres, el Centre Georges Pompidou de París, el MACBA de Barcelona, en el museo Louvre de París o en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid.

Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986, y Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el año 2003, en 2008 inauguró la cúpula de la Sala XX del Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, una de sus labores artísticas más reconocidas. La exposición en la galería Elvira González puede verse hasta el 27 de marzo de 10:30 a 19:30 entre semana y sábados de 11:00 a 14:00 horas. | Reportaje por Ylenia Álvarez para Coveritmedia

Samuel Aranda World Press Photo

World Press Photo retrata un año convulso

 

World Press Photo nos muestra más de 150 instantáneas que retratan el convulso 2011, dominado por el tsunami de Japón o las revueltas de la Primavera Árabe. La exposición cuenta con la imagen del fotoperiodista Samuel Aranda (Fotografía del Año 2011) o la de Joan Costa (2º premio de la categoría Naturaleza). Ambos fotógrafos nos relatan en este reportaje cómo realizaron sus instantáneas. La muestra fotográfica está expuesta en el Centro Cultural Moncloa, en Madrid, hasta 17 de mayo; y en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), hasta el 6 de enero.

| Reportaje por Mónica Moyano para Coveritmedia.

The Bright | FOTO by Nerea de Cos

The Bright: “Queríamos hacer música americana en castellano”

Hace ya más de año y medio que `The Bright´ sacaba su álbum debut y desde entonces el grupo de folk-rock leonés no ha dejado de girar por las salas de medio país. En diciembre, volvieron a la madrileña sala Sol con un regalo bajo el brazo, el adelanto de su siguiente trabajo, que para sorpresa de todos suena en castellano.

The Bright - FOTO by Nerea de Cos

Su primer disco, Soundtrack for a winter’s tale, supuso el descubrimiento de un dúo con tintes muy americanos y con una fuerte personalidad fruto de la envolvente voz de Miryam Gutiérrez y de la fuerza de las guitarras y mandolinas de Aníbal Sánchez.

De pronto, todos los kilómetros que separan esa América profunda de llanos interminables y sierras inhóspitas de los fríos y duros paisajes leoneses casaron en un mismo sonido. The Bright acercó dos mundos y los convirtió en su propio territorio.

Con la resaca de un gran concierto sobre las espaldas y con la lluvia fina como fondo de este encuentro, Miryam y Aníbal se confesaban de forma pausada, sencilla y natural.

“Desde que salió el álbum creo que llevamos unos 100 conciertos, así que el balance es extraordinario. Es un disco que movimos muchísimo, gustó mucho, los conciertos salieron todos superbien y viajamos por toda España, y eso que con la base de operaciones en León, muchas veces es complicado”, explica el guitarrista.

The Bright nació en 2010, aunque tanto Miryam como Aníbal llevaban tiempo con la guitarra probando suerte en diferentes formaciones. Miryam empezó con 15 años en un grupo llamado Olwen. Allí estuvo hasta que se quedó sola tocando por los garitos de León.

Aníbal, por su parte, comenzó en Lester & The Bangs y en The Backliners y también colaboraba con Miryam. Al final se convirtieron en dúo y cortaron el nombre The Bright Baby Blues (el de Miryam en solitario) por The Bright.

Después de Soundtrack for a winter’s tale, la banda no ha querido dormirse en los laureles y ya está ultimando su nuevo trabajo, que verá la luz en marzo y será en castellano.

“Hicimos el primer disco en inglés y estuvo bien, pero un día pensé en hacer algo que siguiera sonando a música americana, pero en castellano. Probé y probé y salió ‘Ela’. Quedé tan contenta y me sonó con tantísima identidad que decidí continuar. Así fueron saliendo una y otra, y todo fue con mucha naturalidad”, relata Miryam.

Cuando Aníbal escuchó la primera canción, enseguida la animó.

“Supe que había que seguir por ahí, porque tenía muy buena identidad. De todas formas, nosotros no creemos que haya que defender un idioma y denostar al otro. Están bien los dos. Nos gusta hacer música en inglés y en español. No es que sea el idioma sea secundario, pero sí es cierto que no es tan importante como la calidad global de la música y las canciones”, dice.

Para la elaboración del disco, que aún no tiene nombre, han contado una vez más con la supervisión del productor Juan Marigorta, de Estudios Tripolares de León y contará, previsiblemente, con 12 temas.

“Creo que es un disco bastante más intenso, más cañero y roquerillo que el anterior. Hemos metido más ruido. Es una evolución, lo que te va pidiendo el cuerpo”, asegura Miryam.

“Lo que pasó con el primer disco es que cuando lo grabamos en realidad no teníamos banda. ‘Soundtrack…’ era un disco de estudio al que le dimos un acabado muy cuidadoso, pero como no habíamos tocado nunca con banda tiene un sonido diferente. Tampoco voy a decir que es peor. Es un disco más de salón de casa. En el nuevo, también hay canciones íntimas, pero suena más a directo. Es más cañero”, confiesa la otra mitad de The Bright.

Como no podía ser de otra forma, ese dúo encuentra sus influencias en el country, el folk y el rock americano. Se confiesan fans de Neil Young, Tom Petty o grupos de ahora, como Mumford & Sons, Alela Diane o Laura Marling.

Somos muy fans de la música de los 60, cuando se sacaba un disco cada seis meses, y encima cada disco era mejor que el anterior. Era un ritmo que ahora mismo se ha perdido y que es difícil de mantener cuando no te dedicas a esto las 24 horas del día, ya que nosotros tenemos nuestros trabajos aparte. Vamos al ritmo que nos permite también nuestra vida, pero aún así no nos gusta dejar dormir las cosas”, confiesa Aníbal.

Los dos integrantes de The Bright combinan la música con otros trabajos y ahora que el grupo se ha consolidado no ven tampoco expectativas de que su situación vaya a cambiar.

El grupo The Bright FOTO by Nerea de Cos

“No somos lloricas. No queremos empezar a quejarnos, porque sabemos que las cosas están mal y hay que seguir hacia adelante. Este es uno de esos momentos en los que hay que dar el callo. Con todos los parados que hay ahora mismo, yo que tengo dos trabajos cómo me voy a quejar. Estoy encantado de la vida”, sostiene Aníbal.

The Bright se entrega en cada concierto y en cada nota que sale de sus guitarras. Si tuvieran que elegir, probablemente, Miryam se quedaría con los directos. Aunque le gusta mucho componer la soledad del papel en blanco siempre impone y frustra.

“El momento con que nos quedamos son los conciertos, aunque es cierto que componiendo en casa, donde echas muchísimas horas, también lo disfrutas mucho a pesar de que a veces lo pasas un poco mal, porque puedes haber estado 10 horas y no haber hecho absolutamente nada”, relata la vocalista.

Aníbal, quizás, se deja más llevar por esa búsqueda de sonidos dentro de un estudio que a veces es casi como un juego.

Más grabaciones, últimos detalles, presentación, promo, conciertos y más conciertos, y sobre todo, nuevas sensaciones. El año 2013 viene cargado para The Bright. Sin embargo, en un ataque de sencillez ellos solo esperan “que todo vaya como hasta ahora”. | Reportaje por Ylenia Álvarez | Fotos por Nerea de Cos | Coveritmedia.

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La China ancestral de Eduardo Berti gana el Premio Las Américas

El escritor Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964) se alzó con el Premio Las Américas 2012 gracias a `El país imaginado´(Impedimenta, 2011), una novela ambientada en la China de los años 30, con bodas entre vivos y muertos, supersticiones y ritos ancestrales.

“Los premios son un estímulo siempre, porque hacen los libros más visibles. Porque las librerías son cada vez más pequeñas y la gente tiene menos tiempo y dinero para leer”, explica Berti.

El país imaginado nos cuenta con una voz narradora en primera persona cómo su joven protagonista vive atemorizada por la boda concertada que pactan sus padres. Mientras, solo tiene ojos para la hija de un vendedor de pájaros ciego, la hermosa Xiaomei, con quien inicia una tímida relación de amistad y dependencia.

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“Uno de los elementos de la novela son los matrimonios de conveniencia. Me niego a pensar que sea algo exclusivamente chino. En Occidente, hasta no hace tanto tiempo, existían este tipo de matrimonios”, añade en esta entrevista el escritor argentino.

El Premio Las Américas valora la mejor novela publicada en el último año y se otorga en el marco del Festival de la Palabra de Puerto Rico. El jurado de esta segunda edición estuvo compuesto por Jorge Volpi, Alejandra Costamagna, Fernando Iwasaki, Guillermo Martínez y Antonio Orejudo, entre otros. | Entrevista Coveritmedia