Leon TolstoI. Sergei Prokudin

La única foto en color de Tolstoi

Esta imagen fue tomada hace más de cien años. La revolucionaria técnica llamó la atención del Zar de Rusia Nicolás II que encargó al fotógrafo Sergey Prokudin-Gorski un archivo fotográfico a color del Imperio Ruso.

Un fotógrafo químico
Sergey Prokudin-Gorski pertenecía a una estirpe militar y aprovechó su privilegiada posición para estudiar química. Su formación y su amor por la fotografía permitió que años más tarde desarrollase una de las primeras técnicas para producir imágenes a color, allá por 1905, 20 años antes que Kodak comercializase la primera película a color. Sergey realizó uno de sus revolucionarios retratos al escritor Leon Tolstoi, en una imagen histórica, que posteriormente se distribuyó para fomentar el amor patrio , en libros y postales.

Tricomía primitiva
70 años después del nacimiento de la fotografía había incipientes intentos de producir imágenes a color. Mientras los hermanos Lumière hacían investigaciones paralelas en Francia, el joven Sergey comenzaba a probar una revolucionaria técnica: tomaba 3 placas de diapositiva monocromáticas de la misma escena, con un filtro primario (rojo, verde, amarillo) delante del objetivo. Después, proyectaba las imágenes superpuestas sobre la pared, anteponiendo otro filtro de distinto color.

Más de 10.000 instantáneas
Las limitaciones técnicas hicieron que Sergey sólo pudiese exhibir sus imágenes proyectadas. Sin embargo, su hallazgo le dio proporcionó tal fama que el mismo Zar Nicolás II le encargó que realizase una archivo fotográfico del vasto imperio ruso. Prokudin-Gursky recorrió durante más de 6 años sus tierras.

Una Rusia pre-industrial
Con el beneplácito del gobierno zarista, consiguió documentar zonas restringidas, así como escenas agrícolas e industriales de la Rusia pre-revolucionaria, por lo que no se aprecia todavía maquinaria en ninguna de las imágenes campestres. Sin embargo, sí se documenta la instalación de las máquinas de vapor.

Paisajes, agricultores y máquinas de vapor
Prokudin-Gurski instaló un laboratorio en un vagón y durante más de 6 años realizó un exhaustivo legado, si bien muchas de sus imágenes fueron posteriormente destruidas, por temor a que revelasen información relevante. Prokudin-Gurski marchó de Rusia tras la primera guerra mundial y se exilió en Paris, donde siguió dedicándose a la fotografía, ayudado por sus hijos.

 

Reportaje de @monicamoyano para coveritmedia.com. FOTOS: Sergey Prokudin-Gorsky/ Flickr/ Wikimedia