The Bright: “Queríamos hacer música americana en castellano”

Hace ya más de año y medio que `The Bright´ sacaba su álbum debut y desde entonces el grupo de folk-rock leonés no ha dejado de girar por las salas de medio país. En diciembre, volvieron a la madrileña sala Sol con un regalo bajo el brazo, el adelanto de su siguiente trabajo, que para sorpresa de todos suena en castellano.

The Bright - FOTO by Nerea de Cos

Su primer disco, Soundtrack for a winter’s tale, supuso el descubrimiento de un dúo con tintes muy americanos y con una fuerte personalidad fruto de la envolvente voz de Miryam Gutiérrez y de la fuerza de las guitarras y mandolinas de Aníbal Sánchez.

De pronto, todos los kilómetros que separan esa América profunda de llanos interminables y sierras inhóspitas de los fríos y duros paisajes leoneses casaron en un mismo sonido. The Bright acercó dos mundos y los convirtió en su propio territorio.

Con la resaca de un gran concierto sobre las espaldas y con la lluvia fina como fondo de este encuentro, Miryam y Aníbal se confesaban de forma pausada, sencilla y natural.

“Desde que salió el álbum creo que llevamos unos 100 conciertos, así que el balance es extraordinario. Es un disco que movimos muchísimo, gustó mucho, los conciertos salieron todos superbien y viajamos por toda España, y eso que con la base de operaciones en León, muchas veces es complicado”, explica el guitarrista.

The Bright nació en 2010, aunque tanto Miryam como Aníbal llevaban tiempo con la guitarra probando suerte en diferentes formaciones. Miryam empezó con 15 años en un grupo llamado Olwen. Allí estuvo hasta que se quedó sola tocando por los garitos de León.

Aníbal, por su parte, comenzó en Lester & The Bangs y en The Backliners y también colaboraba con Miryam. Al final se convirtieron en dúo y cortaron el nombre The Bright Baby Blues (el de Miryam en solitario) por The Bright.

Después de Soundtrack for a winter’s tale, la banda no ha querido dormirse en los laureles y ya está ultimando su nuevo trabajo, que verá la luz en marzo y será en castellano.

“Hicimos el primer disco en inglés y estuvo bien, pero un día pensé en hacer algo que siguiera sonando a música americana, pero en castellano. Probé y probé y salió ‘Ela’. Quedé tan contenta y me sonó con tantísima identidad que decidí continuar. Así fueron saliendo una y otra, y todo fue con mucha naturalidad”, relata Miryam.

Cuando Aníbal escuchó la primera canción, enseguida la animó.

“Supe que había que seguir por ahí, porque tenía muy buena identidad. De todas formas, nosotros no creemos que haya que defender un idioma y denostar al otro. Están bien los dos. Nos gusta hacer música en inglés y en español. No es que sea el idioma sea secundario, pero sí es cierto que no es tan importante como la calidad global de la música y las canciones”, dice.

Para la elaboración del disco, que aún no tiene nombre, han contado una vez más con la supervisión del productor Juan Marigorta, de Estudios Tripolares de León y contará, previsiblemente, con 12 temas.

“Creo que es un disco bastante más intenso, más cañero y roquerillo que el anterior. Hemos metido más ruido. Es una evolución, lo que te va pidiendo el cuerpo”, asegura Miryam.

“Lo que pasó con el primer disco es que cuando lo grabamos en realidad no teníamos banda. ‘Soundtrack…’ era un disco de estudio al que le dimos un acabado muy cuidadoso, pero como no habíamos tocado nunca con banda tiene un sonido diferente. Tampoco voy a decir que es peor. Es un disco más de salón de casa. En el nuevo, también hay canciones íntimas, pero suena más a directo. Es más cañero”, confiesa la otra mitad de The Bright.

Como no podía ser de otra forma, ese dúo encuentra sus influencias en el country, el folk y el rock americano. Se confiesan fans de Neil Young, Tom Petty o grupos de ahora, como Mumford & Sons, Alela Diane o Laura Marling.

Somos muy fans de la música de los 60, cuando se sacaba un disco cada seis meses, y encima cada disco era mejor que el anterior. Era un ritmo que ahora mismo se ha perdido y que es difícil de mantener cuando no te dedicas a esto las 24 horas del día, ya que nosotros tenemos nuestros trabajos aparte. Vamos al ritmo que nos permite también nuestra vida, pero aún así no nos gusta dejar dormir las cosas”, confiesa Aníbal.

Los dos integrantes de The Bright combinan la música con otros trabajos y ahora que el grupo se ha consolidado no ven tampoco expectativas de que su situación vaya a cambiar.

El grupo The Bright FOTO by Nerea de Cos

“No somos lloricas. No queremos empezar a quejarnos, porque sabemos que las cosas están mal y hay que seguir hacia adelante. Este es uno de esos momentos en los que hay que dar el callo. Con todos los parados que hay ahora mismo, yo que tengo dos trabajos cómo me voy a quejar. Estoy encantado de la vida”, sostiene Aníbal.

The Bright se entrega en cada concierto y en cada nota que sale de sus guitarras. Si tuvieran que elegir, probablemente, Miryam se quedaría con los directos. Aunque le gusta mucho componer la soledad del papel en blanco siempre impone y frustra.

“El momento con que nos quedamos son los conciertos, aunque es cierto que componiendo en casa, donde echas muchísimas horas, también lo disfrutas mucho a pesar de que a veces lo pasas un poco mal, porque puedes haber estado 10 horas y no haber hecho absolutamente nada”, relata la vocalista.

Aníbal, quizás, se deja más llevar por esa búsqueda de sonidos dentro de un estudio que a veces es casi como un juego.

Más grabaciones, últimos detalles, presentación, promo, conciertos y más conciertos, y sobre todo, nuevas sensaciones. El año 2013 viene cargado para The Bright. Sin embargo, en un ataque de sencillez ellos solo esperan “que todo vaya como hasta ahora”. | Reportaje por Ylenia Álvarez | Fotos por Nerea de Cos | Coveritmedia.