Twittergrafía Mario Tascón y Mar Abad

Twitter es el Cuaderno Rubio del periodista

Mario Tascón y Mar Abad recorren en el libro `Twittergrafía´(Catarata, 2011), tanto la anatomía como la filosofía de Twitter; es decir, cómo funciona y cómo se conversa en la red social del pájaro azul. Tascón cree que Twitter es como “el Cuaderno Rubio del periodista moderno”, porque representa -dice- una herramienta inmejorable para editar y titular de manera sintética. Abad, por su parte, nos recuerda que la plataforma social de los 140 caracteres también induce a crear nuevos géneros periodísticos, como la twittervista. Entrevista: Coveritmedia.

Günter Walraff

Así ve Alemania el periodista indeseable

Las estadísticas de paro en Alemania están manipuladas. Casi dos tercios de los trabajadores que salen de las listas del desempleo se ven obligados a trabajar por un sueldo de menos de 400 euros. Y más alarmante aún. Existen estudios que constatan un aumento del 350% en los últimos ocho años de las personas que ingresan en clínicas psiquiátricas por sobrecarga laboral.

Son algunas de las afirmaciones que realiza en esta entrevista Günter Wallraff, uno de los periodistas de investigación más reputados de Alemania y autor del libro editado en España `Con los perdedores del mejor de los mundos´.

En dicho libro, Wallraff destapaba, entre otras investigaciones, la explotación que sufren los teleoperadores en los call centers de venta de lotería, obligados, en algunos casos, a timar incluso a ancianos.

Por este libro, y por su amplia trayectoria periodística, a Wallraff lo denominan “el periodista indeseable”. Famosas son sus incursiones para reportajes o documentales con cámara oculta. No en vano, en Suecia -afirma el reportero-, la Academia de la Lengua aceptó el verbo “wallraffa”, que significa “hacer periodismo de investigación”. Éstas son sus palabras sobre cómo está el mercado laboral alemán, según la experiencia sufrida en sus propias carnes y/o investigaciones.

En su libro “Con los perdedores en el mejor de los mundos” usted denuncia la precariedad laboral que ejecutan ciertas empresas alemanas y ciertas multinacionales. ¿Cree que Europa sufre la amenaza del retroceso de derechos por el modelo de trabajo de bajo coste?

Sí, son los aspectos negativos de la globalización. Ahora mismo, también hay informaciones que dicen que la economía alemana está mejorando, que las empresas hacen mayores beneficios, que aumentan las exportaciones, etc. De lo que no se habla es a costa de qué o a costa de quienes se están produciendo todos estos resultados. Las condiciones de trabajo se vuelven cada vez más “inhumanas” o los trabajadores se ven sometidos a un mayor estrés.

Por otra parte, nos cuentan que en Alemania el desempleo se ha visto reducido en dos millones de personas, pero las estadísticas que nos presentan han sido falseadas y manipuladas, debido a que los puestos de trabajo creados son empleos precarios.

¿Por qué motivo cree que las cifras oficiales no reflejan la realidad laboral alemana?

En más de dos tercios de estos casos, se trata de trabajos con los que una persona no puede subsistir. Cobran sueldos de 100 a 400 euros y el Estado tiene que complementarlos con subsidios.  La gente se ve abocada a situaciones en las que tiene que aceptar este tipo de empleos, porque es su única manera de tener un puesto de trabajo y unos ingresos. Y allí [en las empresas que los contratan] son explotados. Se trata de trabajadores “independientes ficticios”.

Oficialmente, aparecen en las estadísticas como “personas independientes”, pero, en realidad, se trata de gente que, quizá con suerte, llegue a los dos o tres euros por hora trabajada. Es una depauperación de sectores bastante amplios de la sociedad que no son contemplados oficialmente en ninguna estadística.

¿Trabaja actualmente en algún tipo de investigación periodística sobre este ámbito laboral?

Para mí, el reflejar esta situación en mis películas, artículos y libros representa un campo de trabajo bastante amplio. Esta semana aparecerá un nuevo trabajo mío en la revista ZEIT sobre un falso diagnóstico a un trabajador.

Al trabajador, un perito de una aseguradora, se lo diagnosticó como demente, diagnóstico que ha sido completamente rebatido por nosotros [el equipo de periodistas]. En realidad, se trataba de una situación de trabajo en la que ésta persona, ya de una cierta edad, debía ser “racionalizado” y fue sobrecargado con tareas que ya no era capaz de realizar, de modo que entró en depresión. Todo con el fin de deshacerse de él; incluso se le diagnosticó un encogimiento del cerebro completamente falso.

Ello se ha rebatido por completo y este hombre, aunque ya prejubilado, está completamente rehabilitado.

Este tipo de casos aumentan cada día. En Alemania, se ha producido un aumento del 350% de ingresos forzosos en clínicas psiquiátricas en los últimos 8 años; muchos de ellos derivados por una sobrecarga en sus situaciones de trabajo.

Es interesante de analizar desde el punto de vista español, donde actualmente hay más de cuatro millones de parados, las grandes multinacionales siguen haciendo beneficios y esta situación contrasta con que sus empleados sufren cada vez mayor presión…

Sí, no se trata sólo de un problema alemán o europeo, sino que es un problema a nivel mundial. Lo único que interesa es maximizar las ganancias. Y el aumento de beneficio es para las empresas sinónimo de éxito, sin importarles a costa de qué, o quienes se queden tirados por el camino. Es el lena de nuestro tiempo.

Una de las frases más terribles es: “El éxito da la razón”. Da igual cómo se consiga.

Y sólo quien consiga ese éxito, ya se trate de medios de comunicación, empresas, multinacionales, etcétera, se le tiene en cuenta hoy en día y tiene sus bonus en el ranking de respeto de nuestra sociedad. En cambio, sobre los costes que ha conllevado lograr ese éxito, nadie habla.

De las incursiones que usted ha realizado como periodista camuflado durante su carrera periodística, ¿cuáles son las que más le han afectado personalmente?

Es una pregunta difícil, porque todo lo que hago tiene para mí importancia, no solamente desde el punto de vista laboral, sino también existencial. El éxito de cara al exterior no es lo más relevante.

A veces, se trata de cosas pequeñas. Por ejemplo, he estado viviendo en la calle y en hogares de acogida para “sin hogar” durante varios meses. Fue un gran éxito ver que los peores hogares de acogida fueran cerrados o reformados, teniendo en cuenta la dignidad humana. Ver como lugares en los que había que dormir encerrado en un bunker y donde la gente sufría amenazas, se hayan cerrado como consecuencia de la publicación de mi trabajo [es gratificante].

Asimismo, a raíz de mi experiencia en los call center de teleoperadores [que realizaban llamadas que bordeaban el timo incluso a ancianos] ha habido movimientos a nivel político. Tuve la oportunidad de tratar el tema con la ministra de Justicia, se endurecieron las leyes y las empresas operadoras que llevan a cabo este tipo de engaños se tendrán que enfrentar a diversas multas.

¿Cree que existe un interés mayoritario en el público por este tipo de reportajes denuncia?

Va en aumento. Hace diez años, no ocurría y ahora está surgiendo un interés por los temas sociales que afecta a todos los sectores de la población independientemente de la edad. Recibo muchas invitaciones de colegios donde los jóvenes muestran mucho interés. No se trata todavía de una corriente general, pero está por llegar. Existe la sensación de que está surgiendo un contramovimiento social no dogmático, que va más allá de los partidos políticos. Antes, no se podía escapar del esquema “de izquierdas o de derechas”; y este [nuevo] movimiento parece atravesar todos los sectores de la sociedad.